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FELIZ DÍA DE LA MADRE: MATERNIDAD Y REIVINDICACIÓN

5 May

Hoy es el día de la madre, un día de celebración, pero también un día en el que no podemos olvidar…

1. Que una conciliación laboral y familiar REAL (no la de los slogans políticos) es IMPRESCINDIBLE para que las mujeres y los hombres puedan vivir plenamente su maternidad/paternidad sin tener que renunciar a su vida profesional.

2. Que la coresponsabilidad en las taeras domésticas es el único camino hacia la igualdad efectiva. Ser madre no significa tener que hacer TÚ SOLA la casa, la colada, la comida…

3. Que la información y la capacidad de decisión de la mujer SON IMPRESCINDIBLES, durante el embarazo y el parto.

4. Que la madre cuida, pero también HAY QUE CUIDAR a la madre.

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Si me lo hubieran dicho antes… Biberones

12 Ene

Si eres primeriza, lo más probable es que te acabes gastando un pastón en biberones, algo totalmente INNECESARIO (habla la experiencia) que se puede EVITAR sabiendo antes un par de cosillas últiles. Desde luego, si a mí me lo hubieran dicho antes, no hubiera hecho el primo comprando todos esos biberones que te recomiendan las distintas marcas para las muchas, muchísimas etapas que atraviesa el bebé en su primer año de vida. Toma nota, a la hora de comprar el biberón solo tienes que tener presentes dos cosas: tamaño y modelo.

Y ahí va mi recomendación:

– Comprar biberones pequeños, luego medianos y finalmente grandes es una enorme CHORRADA. Apenas utilizas los primeros porque el bebé enseguida empieza a comer más cantidad y se te quedan PEQUEÑOS,  así que los más EFICIENTE, PRÁCTICO Y FUNCIONAL es que desde el principio compres un biberón grande, de 240 o 300ml ( que es lo que comerá finalmente), en el que cuando haya que echar poca leche, pues se echará poco leche y a medida que haya que ir aumentando la cantidad, el envase te lo permitirá hacer sin necesidad de tener que comprar otro. Hay que tener en cuenta que los biberones cuestan en torno a los 10/12 euros, así que si sigues las recomendaciones de diferentes tamaños segun los meses del bebé te puedes dejar un pastón.

– El modelo que elijas que es importante. Yo me decanté desde el principio por los que llevan el mecanismo antiocólico que es muy útil porque, aunque el bebé no tenga cólicos extrictamente, sí que evita que trague mucho aire al comer y  esto le ayuda a tener tomas más relajadas y mejores digestiones.  También, al facilitar la succión, reduce el riesgo de infección de oído. No obstante, hay que tener en cuenta que éste no es un mecanismo MÁGICO.

Si te decantas por los anticólicos hay dos marcas muy recomendables DR.BROWN´sBEBE-DUE. En principio parecen iguales, pero tras el uso de un año hay cosillas (pros y contras) que los diferencian:

bibebebedue

bibebrowns

1) DR.BROWN´S:

A FAVOR: que el mecanismo anticólico tiene solo dos piezas, lo que lo hace más facil de lavar y conservar.

EN CONTRA: que una de las piezas del mecanismo, en concreto la válvula, con el uso se empieza a poner de un color amarillento que es imposible de quitar… da la sensación de que envejece un poco peor.

dr-browns-kit-valvula-y-tubo-estandar2) BEBE-DUE:

A FAVOR: que la valvula, trasparente, no se deteriora tan rápido como la de dr.brown´s yque además el conducto por el que sale el aire tiene un sensor de temperatura que cambia de color cuando  el biberón está  demasiado caliente.

EN CONTRA: que el mecanismo anticólico se compone de tres piezas  y es más latoso de LAVAR.

bebedue2

bebeduekit

Cualquiera de las dos opciones es recomendable, además, los dos tienen piezas y tetinas de respuesto que se venden en kits o individualmente, así que no tienes que comprar un biberón nuevo para ir manteniendolo en buenas condiciones.

Lo que viene después

16 Mar

Sí, de lo que viene después. Eso es de lo que habría que hablar en esas clases pre- parto que, al menos en mi caso, fueron más parecidas a clases de gimnasia de los 70´s y terapia grupal. Y es que, lo que más temen la mayoría de las mujeres durante el embarazo es el momento de parir. A medida que se va a acercando la fecha, todos esos miedos que no habían aflorado hasta el momento, comienzan a aparecer. El mayor de ellos ¿vendrá el crío bien? Dan igual todos los avances, todas las ecografías en 2, 3 y 4D. Cuando estas a punto de parir piensas si todo estará bien y también, si tú lo has hecho todo lo bien que podías. Si quizás tenias que haberte cuidado más, hecho más ejercicio, comer más sano… Te entran remordimientos de todo tipo y colores… por ese cacho de chorizo que te tomaste en el vermut, por haberte puesto a pintar, con lo toxica que es la pintura, en plena mudanza… En fin, por todo lo que hiciste o dejaste de hacer. Pero lo cierto es que  da igual. Esos miedos, esa incertidumbre se pasa, básicamente porque parir, pares. Como sea. Con ayuda, sin ayuda, en casa con una matrona, con un médico, con epidural, sentándote en una pelota de goma, en 8 horas o en tres cuartos. Parir, pares.

Lo realmente importante y de lo que nunca te hablan a las claras, es de lo que viene después. Sí, de ese periodo que en las revistas naif de maternidad llaman “periodo de adaptación” para “que todos los miembros de la familia se vayan conociendo”, como si solo nos fuéramos a tomar un café.  Pues bien, ese “periodo” no es más que el post-parto o montaña rusa hormonal.

En la mayoría de webs de mamás te dirán que si durante el post-parto tienes síntomas de melancolía, cansancio o tristeza más allá de dos semanas, te has de empezar a preocupar. Incluso para eso, para el cambio físico pero, sobre todo, existencial que es la maternidad, te ponen un tiempo delimitado. No más de dos semanas, ¡señoritas! Y acojona, la verdad, leer que tendrías que estar bien cuando ya se cumple el primer mes y todavía no has encontrado la forma de sentarte porque te duele la cicatriz de la episiotomía, no consigues  sentirte descansada ni aun durmiendo siestas de una hora, tu madre os sigue haciendo la comida y vas llorando por las esquinas cada vez que en el telediario sale una desgracia.

Así que la verdad sobre el parto es que después viene el post-parto, y eso, a mi juicio, es para lo que te tendrían que preparar en las clases pre-parto. Decirte la verdad: que estarás tan cansada, tan arrasada que te sentirás frustrada por no poder estas al 100% en el momento más importante de tu vida hasta la fecha. Que cuando el crío no se agarre al pecho y esté muerto de hambre, tú te pases el día en “tetas fuera”, colgada del sacaleches y con los pezones tan agrietados que solo con el roce del sujetador te duelen, habrá un momento que tendrás que tomar decisiones que no han de pasar por la culpabilidad. No te dicen que puede que discutas con tu pareja aunque no lo hayas hecho nunca jamás, que las visitas te agobien, incluso las de la familia, que estarás irascible y al minuto simpática… Que puede que duermas por la noche o puede que no, y que eso, en días acumulados, puede hacer que se te olviden las cosas y tengas que ir pegando post-it por ahí como el de Memento, tengas menos capacidad de atención o simplemente, menos humor… Y de eso, de cómo gestionar todas estas cosas, es decir, de lo que viene después, es de lo que deberían hablar a las mujeres antes de parir. Y seguro que ninguna se echaba para atrás.

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