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Algunas madres: Susana Koska

18 Ene

2012-11-25 14.45.56

Susana Koska, 47 años, nunca sabe explicar muy bien a qué se dedica; ha hecho dos documentales sobre la historia de las mujeres en España ( Mujeres en Pie de Guerra y Vindicación), pero también es actriz y ha trabajado en cine y teatro. También escribe, es blogera (Vindicación, Soyunalarva y Cicatricestransgenicas),  ayudante de producción, ama de llaves, animadora de baloncesto y tiene un espacio semanal “mujer tenía que ser” en Onda Vasca. Además, es madre de un adolescente llamado Cayo, que debe su nombre a su abuelo y bisabuelo maternos, que por otro lado, son las únicas personas que Susana conoce con ese nombre. ¡Vamos a conocerla!

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Dicen que en España siempre hace sol, pero los que hemos nacido y vivido en el Norte sabemos que esa es una de tantas mentiras sobre este país…¿ Crees que la ciudad en la que vives es una buena ciudad para tener niños? Y ¿cómo crees que afecta o condiciona ese entorno al carácter, al desarrollo de tu hijo…?

Nosotros antes vivíamos en Barcelona que es una ciudad donde siempre hace sol, pero para tener hijos, me quedo con una ciudad pequeña, no hay color…ni lluvia que pueda hacerme cambiar de opinión. Primero por comodidad de intendencia, segundo porque no tiene los muchos peligros de las grandes ciudades, en las ciudades pequeñas se crece con más libertad y más oportunidades.

Aiztgorri 99

Tu hijo ya es un adolescente, esa etapa tan temida como estereotipada por los padres… Por tu experiencia ¿Qué hay de cierto en todo lo que se dice en sobre la adolescencia?

Pues estoy sobreponiéndome (risas). No tengo queja, más bien me siento perpleja, cuando ya estás acostumbrada a un timing te lo cambian y de pronto el sábado por la tarde ¡vuelve a ser tuyo! Hasta ahora ha sido fácil, pero la verdad es que no puedo hacerme a la idea de lo que me toca por ver, ya te contaré.

all star en calzada romana

 Y ¿Cómo es un día con tu hijo? ¿Qué cosas hacéis juntos?

Pues recién cumplidos los 14 entre semana su ritmo es frenético, pero de fin de semana nos reservamos un día de pelis. A veces monotema; “Flores en ático”, “Carrie”, “Poltergeist” con parones para coloquio, auto pantalla (cada cual a la suya) y hacer palomitas, a veces series; “Sherlok” “Modern Family” o “Dexter”o “Padre made in USA” alternamos bazofia adolescente con lo que elegimos nosotros.

Ya hace 14 años que te adentraste en el “mundo mamá” (revistas de bebés, azul para le, rosa para ella, regalos imposibles, la exigencia de ser una madre entregada, feliz, sufrida…) así que supongo que ya tienes un juicio más que hecho al respecto ¿que opinas de la idea que venden de la maternidad? ¿te identificas con esas mamás de las revistas o de los carteles de los centros de salud?

Supongo que durante el embarazo leí revistas y libros y los he olvidado afortunadamente. Me daban escalofríos, no conseguí sentirme identificada en nada. Recuerdo con un rencor total el libro “Duérmete niño” del Dr Estivill, Cayo perteneció al 3% de niños con los que el método no funciona. Me cuesta identificarme también ahora en lo que se supone que debe de ser una cuarentona, tengo que explorar las revistas para las de 50 seguro que lo flipo.

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La verdad está ahí fuera, rezaba el cartel del agente Mulder de Expediente X, y la información sobre la maternidad en Internet, porque es uno de los pocos espacios donde podrás encontrar información y foros donde las mujeres exponen sus dudas, sus preguntas…¿ lees o sigues algún medio sobre maternidad o críos?

Pues la verdad es que no, no para nada. Hay una tendencia a los colores claros y al lenguaje deliberadamente “venga todos a una” que me ponen nerviosa…

Documentalista, directora, guionista…¿Cómo crees que incide en tu hijo que tu profesión sea artística? ¿Cómo crees que ve tu hijo tu trabajo?

No tengo ni idea, supongo que tiene la mente más abierta y una cultura más amplia, pero tal vez sea algo intrínseco en su personalidad.

Y ¿él te da ideas para tu trabajo? ¿te ayuda a crear?

Mis proyectos han sido tan largos en el tiempo que han sido parte de nuestras vidas (risas)  Cayo ha sido colaborador siempre…hemos hecho cortos juntos, y es fantástico para decirte si una secuencia se entiende o no, y si el plano está limpio o no.

Rodaje SCUM

Seguro que en tu casa abundan los libros y los discos…¿Qué música le ponías cuando era pequeño y finalmente, por qué tipo de música se ha decantado?

Pues ha escuchado de todo por la parte que nos toca, es decir hasta que hace unos años empezó él a curiosear, sus listas de reproducción son fabulosas, puede escuchar a Neil Sedaka y Green Day, a Los Bravos, a The White Stripes o a Nina Simone. Soptyfy ha sido fundamental en su educación musical, es un buscador muy intuitivo. Ahora le estamos animando a que explore su faceta de DJ.

Vainica Doble cantaban con mucho acierto “todo está en los libros” ¿Qué tal se entiende con la lectura? ¿tienen ya su biblioteca, sus libros de cabecera…?

A mí me da pena que no lea, porque sería o quien sabe si será un lector ávido, pero solo piensa en pantallas, su educación está marcada por el cine, (me he dado cuenta de que hay tantas pelis como libros que explican los grandes misterios de la vida y recurro a ello como mi madre recurría a los libros) no me quejo de su cultura, que en comparación con lo que veo en chicos y chicas de su edad es bastante considerable.

mesa cayo

Pienso que su lenguaje es visual, pero su gusto y su interés me dejan la conciencia tranquila. No leerá nunca Jane Eyre pero ha visto tres versiones cinematográficas distintas y tiene su preferida, con eso me doy por satisfecha.

Susana, tu eres feminista y ese compromiso impregna tu trabajo, así que supongo que también afectará a tu vida ¿ como ve el tu implicación y compromiso feminista? ¿Qué piensa él de lo que piensas tú respecto a las mujeres?

¿Qué si Cayo tiene una conciencia feminista? ha crecido mientras yo hacía “mujeres..” y “vindicación…” él de sus 7 a 10 años se decía feministo, ahora lo es sin decirlo (¿le empezará a dar miedo la palabreja como a los demás?)

Dime lo primero que se te venga a la cabeza al escuchar estas palabras mágicas: conciliación laboral-familiar. No hay censura, se admiten tacos, palabras malsonantes y sonidos guturales varios.

Pues yo creo que es una filfa. Creo que deberíamos asumir que ser madre y trabajar es a destajo. Madre se es 24 horas al día si le añades los extras… por mucho que te ayuden eso está ahí, sobre todo en los primeros años que son de aprendizaje para tí también y te pillan las cosas como en bragas. Yo no conozco a muchas madres ni padres que lo consigan, igual es un mito, como lo del príncipe azul,¿ no crees?

Hotel Plaza Roma

Ahora que hablamos de temas tabú, precisamente uno de tus blogs, http://eslalarva.wordpress.com/ , es un diario donde cuentas con arrolladora honestidad y poesía como fue tu experiencia con el cáncer de mama… Háblame de ello ¿como afectó este hecho a tu vida familiar? ¿Cómo ha vivido tu hijo la enfermedad y también la manera en que tu la enfrentas, por ejemplo, con este blog en el que exorcizas el cáncer a través del arte?

Cayo ha sido el gran pilar sobre el que me he apoyado durante el tratamiento, que valor ha tenido, he llorado en su hombro, me ha sacado de la bañera cuando yo no podía con mi cuerpo, ha curado mis heridas…aceptó con naturalidad la enfermedad, “si puedes puedo”, le dije y me dijo; “vale podemos”. Ha sabido estar a la altura como pocos adultos, no es amor de madre, le ha tocado aprender y empujar, tomar decisiones y ocuparse de la intendencia y hemos salido todos más fuertes. Yo viví la enfermedad de mi madre desde la edad de Cayo, ella murió de cáncer y yo siempre supe que le escribiría un libro al cáncer, no sabía como…hacer mi propio trabajo de campo fue el inicio, cuando me dijeron que tenían que operarme. Me lo impuse como disciplina durante el tratamiento, hice muchas fotos, una especie de national geopgrapic. “Soy una larva” nace como un work in progress que me propone Cristina Fallarás de Sigueleyendo, haciendo una cronología, un poco loca porque no coinciden digamos el tiempo y el espacio, porque son solo pinceladas. Yo aún estoy escribiendo el día a día de mi cáncer, pero me falta poco para convertirme en mariposa.

Pues ¡vámonos de vacaciones! ¿Solos o acompañados? ¿viajas con el crío…?

Pues las tres cosas me gustan! he viajado con Cayo siempre, como su sentido de la orientación ha sido desde muy crío magnífico es casi nuestra brújula. Si que es verdad que durante una etapa viajar con críos es como un horror, pero al final salen buenos viajeros. Viajar sola, con pareja y en familia….al final lo importante es irse de vacaciones, ¿no?

Paseo Nuevo, primavera del 2012

http://eslalarva.wordpress.com/

http://vindicacion-koska.blogspot.com.es/

http://cicatricestransgenicas.blogspot.com.es/

Algunas madres: Laura Viñuela

16 Nov

Inauguramos sección con Laura Viñuela; asturiana de 36 años y madre de dos niños, Iker (2 años) y Mario (7 meses) . Laura es licenciada en musicología, feminista y experta en igualdad. En 2005 creó su propia empresa, la consultoría de género y centro de negocios, Espora,  de la que es directora y, entre otras actividades, escribe un blog sobre su experiencia con la maternidad que se llama Nosolomadres. El título lo dice todo. ¡Vamos a conocerla!

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Vives en Gijón, que es una ciudad en la que llueve más de lo tolerable para el ánimo, aun así ¿crees que es una buena ciudad para tener niños?¿Qué cosas se pueden hacer allí con los críos?

La verdad es que los días de lluvia son lo único malo o, más bien, lo menos bueno que tiene Gijón para los críos. Me parece el sitio ideal para tenerlos y cuidarlos porque tiene un tamaño muy apañao: es lo suficientemente pequeño como para que puedas ir caminando a casi todas partes y para que te encuentres con un montón de gente conocida cada vez que sales a la calle, pero también lo suficientemente grande como para que haya vidilla social y cultural y para tener las ventajas de vivir en una ciudad.  Lo de la lluvia es más complicado, porque creo que ahí sí que andamos un poco justos de lugares a cubierto donde estar con ellos. Esta semana estuvimos en el Centro Niemeyer, en Avilés, y nos lo pasamos como monos en la sala que tienen con revistas y libros de consulta, que es enorme, con muchísima luz y el suelo de moqueta y tiene unas mesas pequeñas y unas pizarras de IKEA. Entre ver revistas, pintar, merendar y jugar un rato, se nos pasó la tarde en un pis-pas.

 Y ¿Cómo es un día con tus hijos? ¿Qué cosas hacéis juntos?

Pues es un no parar. Por semana lo llevamos con más tranquilidad porque los dos van a la Escuela Infantil de Viesques, así que, una vez superado el madrugón y el sarao matutino de biberones, pañales, vestirse y ponerse en marcha, no nos volvemos a juntar hasta casi las 4 de la tarde. De la escuela llegan ya bastante cansados, aunque duermen allí la siesta, así que solemos merendar por ahí y dar un paseo o ir a un parque hasta las 7, más o menos, que ya toca baño, pijama, cena y a dormir temprano. Los fines de semana son más caóticos porque, aunque lo de madrugar no nos lo quita nadie, estamos un buen rato remoloneando en la cama, desayunamos juntos y nos quedamos en pijama hasta la hora de salir.La mañana se pasa entre cuentos, canciones, bailes…

Después nos vamos a la calle a dar una vuelta, a tomar el vermú, a comer por ahí… depende del día y del plan. La verdad es que hacemos juntos casi todo y tenemos unos cuantos amigos que también tienen niños, así que es habitual que nos juntemos con toda la tropa.  Además, cuidar a los niños es más fácil en comuna, eso está clarísimo.

Parece que todos los embarazos acarrean siempre una mudanza o al menos, el proyecto de una de ellas ¿En qué tipo de casa vives? ¿estáis cómodos allí o preferirías otro lugar para los guajes?

En nuestro caso no pensamos en mudanza, pero sí que tuvimos que hacer una mínima reforma. Vivimos en un duplex pequeñito, de dos habitaciones, con una terraza muy chula. Es una casa perfecta para una pareja y hace ya más de 10 años que vivimos aquí. Sin embargo, cuando llegó Iker, tuvimos que hacerle una habitación para él, porque nosotros trabajamos en casa y una de las dos que había tenía que seguir siendo un estudio, impepinable. Así que tiramos de pladur y dividimos en dos la más grande que, además, tiene dos ventanas. De esta manera nos quedó una habitación de niños muy guapina a la que se accede desde nuestra habitación. La de ellos es cuadradina y tiene mucha luz y mucho sol, porque da al sur, mientras que la nuestra queda más oscura, al dar al norte y tener sólo el ventanuco de la buhardilla, pero nos gusta mucho y lo de que sea abuhardillada le da mucho encanto. Al nacer Mario, simplemente metimos su cuna en la habitación de Iker (desde el principio duermen juntos y lo llevan bien) y sacamos el cambiador (que es una mesa de cocina de Ikea con un cambiador de plástico encima) para nuestra habitación. Ya he calculado que para meter al tercero, cuando lo tengamos, llegará un momento en que tenga que comprar una litera, porque la habitación se quedará muy justa para tres.

 Y ¿Cómo organizáis los espacios en casa?   ¿te sientas repetidas veces sobre los muñecos cuando te vas a tumbar por la noche en el sofá, corre peligro tu integridad física al cruzar el pasillo por la cantidad de diminutos juguetes con ruedas que hay desperdigados por el suelo?

Je je, eso de los muñecos desperdigados por ahí es tal cual. ¡Y no sólo muñecos! Lo mismo te sientas encima de un zapato, una cuchara y un bote de champú, que cualquier cosa es susceptible de convertirse en juguete. Todos los espacios son comunes en el piso de abajo, que es donde hacemos la vida. Como sólo hay cocina, un baño y el salón, que es pequeño, pues no hay forma de separar. Los juguetes están en un cesto grande junto al sofá y hay algunos en la mesa de la cocina. Y los juguetes de la bañera están en el baño, claro.

El resto está mezclado y los DVDs de Elmo conviven en la estantería con los de Depeche Mode y las películas de Peter Greenaway. Y lo mismo con los libros: Teo se coloca al lado de El arte de la guerra tan tranquilamente y El pollo Pepe y los Prerrafaelitas se llevan de maravilla. El único espacio que tratamos de mantener “libre de niños” es el estudio, porque ahí hay mucha cosa de curro y preferimos que las facturas no se llenen de chocolate. Y no nos resulta difícil por lo del duplex: arriba están el estudio y las dos habitaciones y simplemente no subimos más que a dormir. Las escaleras nos sirven de barrera psicológica (aunque Iker sube y baja tan feliz él solo).

 ¿Se ajusta tu maternidad a la idea que tenías de ella antes de quedarte embarazada…?

¡No sé qué contestarte! Llevo tanto tiempo inmersa en esto de la maternidad que no me acuerdo de qué expectativas tenía. Creo que sí, que se ajusta, porque siempre tuve muy claro que mis hijos serían personitas independientes y que tendrían sus manías y su forma de hacer las cosas. Eso no significa que les deje hacer lo que les da la gana sin más, pero sí que ayuda a negociar la convivencia, ya desde bebés, porque Mario, con 6 meses, tiene ya mucha opinión propia! Lo que no se ajusta, por mucho que me lo esperara, es el agotamiento. El cambio de hábitos, los madrugones y que a las 10 de la noche me caigo de sueño!!!

¿Qué echas en falta en el “mundo mamá”?

Echo en falta tiempo para mí, para estar yo sola, que es algo que me encanta porque me llevo muy bien conmigo misma. Todo el “mundo mamá”, como dices, está dirigido a 24 horas de ser madre y, por mucho que te digan lo de “es importante que encuentres un momento para ti misma”, a ver cómo demonios encuentras ese ratito entre nenes, casa, curro… Echo de menos dormir alguna mañana, tirarme una tarde de sábado en el sofá a ver dramas de sobremesa, leer novelas sin límite de tiempo, ir a tomar una caña y liarme… esas cosas normales que antes dabas por sentadas. En resumen, echo en falta los momentos en que se acaba el “mundo mamá”!

 Y ¿qué piensas que le sobra?

Pienso que le sobran muchos mitos. Todo el rollo del instinto maternal y la capacidad natural que tenemos para cuidar a los bebés… me pone mala. Se nos presuponen superpoderes como inmunidad al cansancio, paciencia infinita, dulzura sin igual, conocimientos de nutrición, pediatría y psicología infantil, todo por ciencia infusa. Y cuando te ves machacada y sin paciencia mandando a los nenes a tomar por saco y con ganas de enviarlos a un internado suizo, como no tengas muy claro que, antes que madre, sigues siendo un ser humano, lo mismo te da la culpa y todo! Por no hablar de la parte mística y de la conexión sobrenatural y el halo de luz que envuelve toda la relación madre-hijo… y que se va a pique cuando te das cuenta de que lo de la crianza es de lo más terrenal y escatológico que has hecho nunca (igual que el embarazo y el parto, que mucho “estado de gracia” pero, vamos, es un proceso de lo más animal… y que daría para un blog en sí mismo!).

Para nosotras, que fuimos la generación de Prenatal, ahora con Internet las opciones de decoración o de ropa infantil se multiplican. ¿Sigues algún tipo de revista, blogs, etc… sobre niños o eres de las que son fans de la bolsa de ropa heredada ?

No, soy un desastre total para eso. Mi máxima fuente de inspiración decorativa es el catálogo de IKEA! Cuando me llegan al buzón revistas de esas de bebés (no me acuerdo del nombre), las miro para buscar inspiración para mi blog, porque me pongo de muy mala leche con el tonito y con eso de que hablen de las lectoras como “las mamás”. Total, que no sigo ná de ná!

Respecto a la moda infantil, ¡soy la fan número uno de la ropa heredada! Tengo la suerte de que mi prima tiene también dos críos con edades intercaladas con los míos, así que andamos todo el día con ropa de un lado a otro. Ahora Mario hereda lo de su hermano mayor y lo de otros bebés de la familia. Al ser los dos niños, no tenemos mucho problema de moda porque hay menos variedad que para niñas. Lo único que tengo claro es que los modelitos repolludos o esos de bebé antiguo no se los pongo. Van los dos con vaqueros y chándal y camisetas y jerseys y un anorak en invierno. Nada de volantes ni lazos ni puntillas ni leotardos ni cosas de esas.

No hay muchas opciones musicales para los niños fuera de los Cantajuegos, que como dice un amigo mío, lo más seguro es que si pones sus discos al revés contengan mensajes satánicos. ¿Que música escuchas con ellos?

Uf, precisamente acabo de volver de los Cantajuegos dichosos que no escuchamos en casa pero que Iker se sabe de memoria con coreografías y todo, así que supongo que en la escuela los ponen. A él le encantaron (media horita, luego se quedó dormido). A mí me superó tanta pachanga. Con la música tratamos de encontrar un equilibrio entre lo que nos gusta a nosotros y lo que les gusta a ellos. Cuando Iker era muy bebé y a Mario ahora, como no podían protestar, les poníamos lo que nos gustaba, muy variado. Pero ahora Iker ya tiene opinión propia y sabe cuáles son sus favoritos: El patio de tu casa y Enrique y Ana. Todo lo que no escuché yo a Enrique y Ana en mi niñez me lo trago ahora. Él se lo pasa como un mono y se sabe las letras, así que canta todo el rato. Incluso tiene un pie de micro y un micro viejo y se da unos conciertos con la pandereta que no veas.

Poco a poco, para ir sacándolo de ahí, le vamos metiendo otras canciones, como una que canta Imelda May que se llama Tiger Rag que tiene soniditos de gato, un poco de Beatles, las canciones de su padre (sobre todo Chica de gama alta, que sale él en el videoclip y le gusta). Ahora mismo prefiere, de todos modos, canciones en español, que pueda entender y cantar la letra. El otro día estaba tomando un café con él y estaban poniendo la de “Aprendiz” de Alejandro Sanz que canta Malú, que en el estribillo dice todo el rato “si te estoy haciendo daño…” y estaba el pobre todo preocupado “Mamá, ¿por qué le hace daño a la chica que canta?”.

 Que seguro que tú ya apenas tienes tiempo para leer lo doy por seguro, pero ¿les lees libros a ellos? ¿tienen ya un cuento de cabecera?

Je je! Yo intento seguir leyendo y tengo mis novelas en la mesita. A párrafo por noche, antes de caer rendida, voy avanzando… Y a ellos les leemos muchísimos cuentos. Les encantan. Iker pasa mucho tiempo con los libros desde que era muy pequeño. Una temporada le gustó Pulgarcita, de Andersen, tiene uno que se llama Los diez duendecillos que le gusta un montón. Y clásicos como Paddington o Winnie the Pooh también le gustan mucho.

A Mario le gustan todavía los de mucho colorín y con muñecos, como El pollo Pepe o The very hungry caterpillar. En la escuela infantil tienen biblioteca y todas las semanas traen un cuento nuevo cada uno, así que no nos falta lectura. Pero a veces miramos también libros de arte con ellos, que también les llaman la atención un montón. Sobre todo de arte contemporáneo.

Dime lo primero que se te venga a la cabeza al escuchar estas palabras mágicas: conciliación laboral-familiar. No hay censura, se admiten palabrotas, palabras malsonantes y sonidos guturales varios.

Jo jo jo! Lo de la conciliación es un montaje y un absurdo. No existe tal cosa ni existirá jamás mientras tengamos patriarcado dirigiendo este cotarro. El objetivo no debería de ser conciliar, este concepto no debería ni de existir. El mundo debería de estar organizado asumiendo que las tareas de cuidado de cualquier tipo (críos y otras personas dependientes y también el cuidado de cualquier persona) son fundamentales y necesarias para que el mundo funcione y, por tanto, son responsabilidad de todos los seres humanos. Entonces no hablaríamos de conciliación porque sería como decir que hay que conciliar el trabajo y la comida… es una chorrada. Ahora mismo, en este momento, no hay conciliación: el curro de casa y de cuidados lo hacemos en un 99,9% las mujeres. Y el mundo laboral penaliza, de una forma u otra, a las mujeres que pretenden tenerlo todo: vida personal, familiar y laboral. Las autónomas y empresarias lo tenemos relativamente más fácil porque no dependemos de un jefe, pero aún así, la falta de tiempo nos pasa factura y cosas como el permiso de maternidad son inexistentes porque no podemos permitirnos estar 4 meses (ni uno) sin currar o a ver de dónde sacamos luego los clientes.

¡Pues vámonos de vacaciones! ¿Solos o acompañados? ¿viajaís con los críos…?

Ambas opciones: con niños y sin ellos. Y las dos son necesarias. Mario aún es pequeño y sólo le han tocado viajes de trabajo: cuando tenía dos meses tuve que ir a Francia y luego a Turquía y a la República Checa. Me lo llevé a todo porque estábamos con la teta y fue estupendo. Mi madre vino a echarme una mano, porque si no, lo de currar hubiera sido imposible, pero es un bebé muy bueno y no dió nada de guerra. La verdad es que tan pequeñitos no dan problemas porque se amoldan a todo. Con Iker hemos viajado bastante. De bebé, con 9 meses o así, nos fuimos con él a Zaragoza en coche. Un palizón de carretera, pero se portó genial y nos lo pasamos pipa. También nos fuimos con él a Canarias cuando tenía 6 meses.

Y el verano que cumplió 1 año nos fuimos los 3 un mes a Oxford y también fue estupendo. Hicimos un intercambio de casa a través de una web (www.homeexchange.com) y la experiencia fue inmejorable. Iker está acostumbrado a estar con gente diferente y a dormir en distintas casas, así que no extraña nada. Y desde casi recién nacido duerme toda la noche, come lo que le pongas y tiene buen carácter. Su hermano es también un bendito, así que seguiremos viajando en familia. Claro que mis padres tenían una furgoneta y con ella nos íbamos de camping todos los veranos y Semanas Santas por Europa, por eso lo de viajar con niños nunca me ha parecido mala idea.

Eso sí, de vez en cuando, se agradece un viaje de pareja para hacer todas esas cosas que no puedes hacer en viaje familiar (dormir, salir de noche, cenar fuera, pasar un día en la cama leyendo y charlando y queriéndose mucho…). Es bueno para la armonía familiar y parejil!

Espora

Nosolomadres

Si  eres madre y crees que encajas en esta sección, puedes contactarnos a través de esta dirección: nonosgustaelrosa@gmail.com

La lavadora ha cambiado más el mundo que Internet

7 Abr

Si hay una actividad doméstica que detesto de todo corazón, es poner la lavadora.

No sé, debe ser lo más parecido a ver una ópera sin que te guste la ópera. Primer acto: meter la ropa sucia  en el bombo, segundo acto: sacar y tender la ropa mojada, tercer acto: recoger la ropa haciendo dos montoncitos,  el que es para planchar y el de la ropa que definitivamente te pondrás arrugada solo por no tener que planchar, y cuatro y último acto: devolver la ropa a los lugares de los que incialmente salío: comoda y armario de tu habitación.

Una actividad agónica, larga y tediosa cuya recompensa es escasa y sobre todo, corta en el tiempo, porque, atención madres primerizas, si aun no lo habeis hecho, cómpraros un traje de buzo, chubasquero o túnica porque el regurgite puede llegar cuando menos y a donde menos os lo esperéis. Así que a mi juicio, poner la lavadora es lo más parecido a un castigo divino; un bucle espacio temporal que nunca se interrumpe y que a medida que va aumentando la familia, aumenta su frecuencia y carga.

El caso es que el otro día, leyendo uno de esos libros telegráficos que he de leer desde que soy mamá y ya que no tengo ni la vigilia suficiente ni el humor necesario para mantener mi atención en una novela, me sorprendí con un capítulo dedicado a explicar las lindezas que este electrodoméstico, la lavadora, ha supuesto en la independencia de las mujeres, en su intento de igualación con el hombre y en la historia del feminismo en general.

El libro en cuestión es el muy, pero que muy recomendable: 23 cosas que no te cuentan sobre el capitalismo (ed. Debate); obra de divulgación del economista Ha- Joon Chang  que trata de poner en claro los argumentos que los defensores del libre-mercado nos tratan de colar. El objetivo, como el propio autor explica en el prólogo, que sepamos que nos la están dando con queso porque, aunque para él no existe mejor sistema económico que el capitalismo,  en nombre del libre mercado se han hecho y continúan haciendo grandes fechorías que, amparadas en eso de que el común de los mortales no sabemos de finanzas o economía, se dan por inevitables. Y no es así. Al menos eso es lo que trata de demostrar Chang. Una de ellas, el capitulo que voy a reseñar a continuación  titulado “La lavadora ha cambiado más el mundo que Internet

Y es que  una de las creencias que mayor incidencia está teniendo en la economía actual es la supuesta “revolución de las tecnologías de la comunicación”. Las famosas TIC, que según nos dicen expertos, analistas, empresarios y políticos, suponen un antes y un después en el desarrollo humano, algo en apariencia incontestable pero ¿suficiente para revolucionar el mundo? ¿suficiente para cambiarlo? Según los defensores del libremercado, sí. Su desarrollo ha logrado la globalización, es decir, que las fronteras se difuminen, que la presencialidad no sea necesaria, por lo que- y eso es lo que nos cuentan-  hay que adaptarse al nuevo escenario y borrar otro tipo de limites… los del mercado, claro. Sin embargo, Ha- Joon Chang  no lo tiene tan claro y de ahí el titulo del capítulo.

Dice este economista que los efectos economicos y sociales del desarrollo de estas tecnologías en los procesos productivos no es que se estén sintiendo mucho, mientras que un avance como el de la lavadora  o la aparición de otros electrodomésticos sí que supuso toda una revolución en nuestra organización como comunidad, ya que al reducirse enormemente el trabajo doméstico, las mujeres pudieron incorporarse al mercado laboral; una mayor participación que elevó su status dentro y fuera de la casa , lo que tambien ayudó a reducir la preferencia por los hijos varones y aumentar la inversion en la educación femenina, lo que a su vez volvió a aumentar la participación de la mujer en el mercado laboral…

Y no, Chang no se olvida de todo lo demás. Ni de las feministas, ni de la píldora, ni de la presion social, ni de las revueltas ni de otros avances que colaboraron y trabajaron por la igualdad. Simplemente recuerda que el ahorro de horas invertidas en los trabajos domésticos ( según un estudio de la US Rural Electrification Authory,  de 4 horas a 41 minutos solo en el proceso de lavar la ropa y de 4,5 horas a 1,74 en planchar con una plancha eléctrica) logró un nuevo destino para ese tiempo , y recuerda que “el grado de globalización ( es decir, de apertura nacional) no lo determina la tecnología, sino la política”

Así que desde que leí el capitulo miro de reojo la lavadora, mi particular piedra de Sísifo, en la despensa y pienso lo injusta que he sido todos estos años con ella. Espero que no me guarde rencor, que mañana toca hacer colada.

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