Tag Archives: embarazo

FELIZ DÍA DE LA MADRE: MATERNIDAD Y REIVINDICACIÓN

5 May

Hoy es el día de la madre, un día de celebración, pero también un día en el que no podemos olvidar…

1. Que una conciliación laboral y familiar REAL (no la de los slogans políticos) es IMPRESCINDIBLE para que las mujeres y los hombres puedan vivir plenamente su maternidad/paternidad sin tener que renunciar a su vida profesional.

2. Que la coresponsabilidad en las taeras domésticas es el único camino hacia la igualdad efectiva. Ser madre no significa tener que hacer TÚ SOLA la casa, la colada, la comida…

3. Que la información y la capacidad de decisión de la mujer SON IMPRESCINDIBLES, durante el embarazo y el parto.

4. Que la madre cuida, pero también HAY QUE CUIDAR a la madre.

Algunas madres: Susana Koska

18 Ene

2012-11-25 14.45.56

Susana Koska, 47 años, nunca sabe explicar muy bien a qué se dedica; ha hecho dos documentales sobre la historia de las mujeres en España ( Mujeres en Pie de Guerra y Vindicación), pero también es actriz y ha trabajado en cine y teatro. También escribe, es blogera (Vindicación, Soyunalarva y Cicatricestransgenicas),  ayudante de producción, ama de llaves, animadora de baloncesto y tiene un espacio semanal “mujer tenía que ser” en Onda Vasca. Además, es madre de un adolescente llamado Cayo, que debe su nombre a su abuelo y bisabuelo maternos, que por otro lado, son las únicas personas que Susana conoce con ese nombre. ¡Vamos a conocerla!

————

Dicen que en España siempre hace sol, pero los que hemos nacido y vivido en el Norte sabemos que esa es una de tantas mentiras sobre este país…¿ Crees que la ciudad en la que vives es una buena ciudad para tener niños? Y ¿cómo crees que afecta o condiciona ese entorno al carácter, al desarrollo de tu hijo…?

Nosotros antes vivíamos en Barcelona que es una ciudad donde siempre hace sol, pero para tener hijos, me quedo con una ciudad pequeña, no hay color…ni lluvia que pueda hacerme cambiar de opinión. Primero por comodidad de intendencia, segundo porque no tiene los muchos peligros de las grandes ciudades, en las ciudades pequeñas se crece con más libertad y más oportunidades.

Aiztgorri 99

Tu hijo ya es un adolescente, esa etapa tan temida como estereotipada por los padres… Por tu experiencia ¿Qué hay de cierto en todo lo que se dice en sobre la adolescencia?

Pues estoy sobreponiéndome (risas). No tengo queja, más bien me siento perpleja, cuando ya estás acostumbrada a un timing te lo cambian y de pronto el sábado por la tarde ¡vuelve a ser tuyo! Hasta ahora ha sido fácil, pero la verdad es que no puedo hacerme a la idea de lo que me toca por ver, ya te contaré.

all star en calzada romana

 Y ¿Cómo es un día con tu hijo? ¿Qué cosas hacéis juntos?

Pues recién cumplidos los 14 entre semana su ritmo es frenético, pero de fin de semana nos reservamos un día de pelis. A veces monotema; “Flores en ático”, “Carrie”, “Poltergeist” con parones para coloquio, auto pantalla (cada cual a la suya) y hacer palomitas, a veces series; “Sherlok” “Modern Family” o “Dexter”o “Padre made in USA” alternamos bazofia adolescente con lo que elegimos nosotros.

Ya hace 14 años que te adentraste en el “mundo mamá” (revistas de bebés, azul para le, rosa para ella, regalos imposibles, la exigencia de ser una madre entregada, feliz, sufrida…) así que supongo que ya tienes un juicio más que hecho al respecto ¿que opinas de la idea que venden de la maternidad? ¿te identificas con esas mamás de las revistas o de los carteles de los centros de salud?

Supongo que durante el embarazo leí revistas y libros y los he olvidado afortunadamente. Me daban escalofríos, no conseguí sentirme identificada en nada. Recuerdo con un rencor total el libro “Duérmete niño” del Dr Estivill, Cayo perteneció al 3% de niños con los que el método no funciona. Me cuesta identificarme también ahora en lo que se supone que debe de ser una cuarentona, tengo que explorar las revistas para las de 50 seguro que lo flipo.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

La verdad está ahí fuera, rezaba el cartel del agente Mulder de Expediente X, y la información sobre la maternidad en Internet, porque es uno de los pocos espacios donde podrás encontrar información y foros donde las mujeres exponen sus dudas, sus preguntas…¿ lees o sigues algún medio sobre maternidad o críos?

Pues la verdad es que no, no para nada. Hay una tendencia a los colores claros y al lenguaje deliberadamente “venga todos a una” que me ponen nerviosa…

Documentalista, directora, guionista…¿Cómo crees que incide en tu hijo que tu profesión sea artística? ¿Cómo crees que ve tu hijo tu trabajo?

No tengo ni idea, supongo que tiene la mente más abierta y una cultura más amplia, pero tal vez sea algo intrínseco en su personalidad.

Y ¿él te da ideas para tu trabajo? ¿te ayuda a crear?

Mis proyectos han sido tan largos en el tiempo que han sido parte de nuestras vidas (risas)  Cayo ha sido colaborador siempre…hemos hecho cortos juntos, y es fantástico para decirte si una secuencia se entiende o no, y si el plano está limpio o no.

Rodaje SCUM

Seguro que en tu casa abundan los libros y los discos…¿Qué música le ponías cuando era pequeño y finalmente, por qué tipo de música se ha decantado?

Pues ha escuchado de todo por la parte que nos toca, es decir hasta que hace unos años empezó él a curiosear, sus listas de reproducción son fabulosas, puede escuchar a Neil Sedaka y Green Day, a Los Bravos, a The White Stripes o a Nina Simone. Soptyfy ha sido fundamental en su educación musical, es un buscador muy intuitivo. Ahora le estamos animando a que explore su faceta de DJ.

Vainica Doble cantaban con mucho acierto “todo está en los libros” ¿Qué tal se entiende con la lectura? ¿tienen ya su biblioteca, sus libros de cabecera…?

A mí me da pena que no lea, porque sería o quien sabe si será un lector ávido, pero solo piensa en pantallas, su educación está marcada por el cine, (me he dado cuenta de que hay tantas pelis como libros que explican los grandes misterios de la vida y recurro a ello como mi madre recurría a los libros) no me quejo de su cultura, que en comparación con lo que veo en chicos y chicas de su edad es bastante considerable.

mesa cayo

Pienso que su lenguaje es visual, pero su gusto y su interés me dejan la conciencia tranquila. No leerá nunca Jane Eyre pero ha visto tres versiones cinematográficas distintas y tiene su preferida, con eso me doy por satisfecha.

Susana, tu eres feminista y ese compromiso impregna tu trabajo, así que supongo que también afectará a tu vida ¿ como ve el tu implicación y compromiso feminista? ¿Qué piensa él de lo que piensas tú respecto a las mujeres?

¿Qué si Cayo tiene una conciencia feminista? ha crecido mientras yo hacía “mujeres..” y “vindicación…” él de sus 7 a 10 años se decía feministo, ahora lo es sin decirlo (¿le empezará a dar miedo la palabreja como a los demás?)

Dime lo primero que se te venga a la cabeza al escuchar estas palabras mágicas: conciliación laboral-familiar. No hay censura, se admiten tacos, palabras malsonantes y sonidos guturales varios.

Pues yo creo que es una filfa. Creo que deberíamos asumir que ser madre y trabajar es a destajo. Madre se es 24 horas al día si le añades los extras… por mucho que te ayuden eso está ahí, sobre todo en los primeros años que son de aprendizaje para tí también y te pillan las cosas como en bragas. Yo no conozco a muchas madres ni padres que lo consigan, igual es un mito, como lo del príncipe azul,¿ no crees?

Hotel Plaza Roma

Ahora que hablamos de temas tabú, precisamente uno de tus blogs, http://eslalarva.wordpress.com/ , es un diario donde cuentas con arrolladora honestidad y poesía como fue tu experiencia con el cáncer de mama… Háblame de ello ¿como afectó este hecho a tu vida familiar? ¿Cómo ha vivido tu hijo la enfermedad y también la manera en que tu la enfrentas, por ejemplo, con este blog en el que exorcizas el cáncer a través del arte?

Cayo ha sido el gran pilar sobre el que me he apoyado durante el tratamiento, que valor ha tenido, he llorado en su hombro, me ha sacado de la bañera cuando yo no podía con mi cuerpo, ha curado mis heridas…aceptó con naturalidad la enfermedad, “si puedes puedo”, le dije y me dijo; “vale podemos”. Ha sabido estar a la altura como pocos adultos, no es amor de madre, le ha tocado aprender y empujar, tomar decisiones y ocuparse de la intendencia y hemos salido todos más fuertes. Yo viví la enfermedad de mi madre desde la edad de Cayo, ella murió de cáncer y yo siempre supe que le escribiría un libro al cáncer, no sabía como…hacer mi propio trabajo de campo fue el inicio, cuando me dijeron que tenían que operarme. Me lo impuse como disciplina durante el tratamiento, hice muchas fotos, una especie de national geopgrapic. “Soy una larva” nace como un work in progress que me propone Cristina Fallarás de Sigueleyendo, haciendo una cronología, un poco loca porque no coinciden digamos el tiempo y el espacio, porque son solo pinceladas. Yo aún estoy escribiendo el día a día de mi cáncer, pero me falta poco para convertirme en mariposa.

Pues ¡vámonos de vacaciones! ¿Solos o acompañados? ¿viajas con el crío…?

Pues las tres cosas me gustan! he viajado con Cayo siempre, como su sentido de la orientación ha sido desde muy crío magnífico es casi nuestra brújula. Si que es verdad que durante una etapa viajar con críos es como un horror, pero al final salen buenos viajeros. Viajar sola, con pareja y en familia….al final lo importante es irse de vacaciones, ¿no?

Paseo Nuevo, primavera del 2012

http://eslalarva.wordpress.com/

http://vindicacion-koska.blogspot.com.es/

http://cicatricestransgenicas.blogspot.com.es/

El día de la madre

6 May

Nonosgustaelrosa felicita a todas las “mamás de” el Día de la madre.

SER “LA MAMÁ DE”

Faltan dos días para celebrar el que será mi primer «día de la madre», y aunque ya hace cinco meses, aun estoy tratando de acostumbrarme a este nuevo traje. Porque cuando te conviertes en madre, la identidad, tu identidad, se resquebraja. Se tambalea, pierde el equilibrio y finalmente se hace añicos; se convierte en un paso de baile de esos que siempre te devuelven el pie al punto de arranque. Y no es sólo porque desarrolles la increíble capacidad de poder pasar  días sin mirarte al espejo; de poder vivir semanas con un moño mal hecho o conservar restos de regurgite solidificado en el que era tu pantalón favorito hasta la fecha sin tratar de ponerle remedio; es más, sin que te importe un bledo. No es ésa la pérdida de identidad a la que me refiero. Es otra mucho más profunda que empieza justo cuando le dices al mundo que estás embarazada. Ahí es donde las mujeres nos empezamos a diluir y, ya de paso, a percatar de que eso de la maternidad no durará sólo nueve meses.

Pero volvamos al punto de partida: el anuncio del embarazo. Y es que es dar la buena nueva y quedar automáticamente relegada a la titularidad de una barriga que algunos, la mayoría, tocarán sin reparo y sin permiso, claro. La acariciarán con cuidado, la frotarán con energía e incluso, los más osados, plantarán allí sus dos manos como si tu enorme tripa fuera el cemento fresco del paseo de la fama. Sobeteos varios en la vía pública a los que una se presta resignada, porque para qué vamos a luchar contra lo establecido. Son sólo unos meses, pensamos ingenuas.

El caso es que, y aquí viene la segunda parte, ya nadie te mira a la cara. Y eso mosquea, aunque no tanto como lo hará cuando el retoño esté fuera. Entonces el interior del capazo será el foco de atracción y tú, pobre ex parturienta, pobre mamá pinzada por la ciática, pobre pingajo ahí debajo de las ojeras por falta de sueño y contracturada hasta la médula… sí, esa mujer a la que miras en el espejo y te cuesta reconocer como tú misma, ya no tiene ninguna importancia. Te preguntan, claro, cómo ha ido el parto y otras cuestiones que no terminas de entender por qué les interesan «¿Le estas dando pecho?», la más recurrente y casi un allanamiento de morada a tu intimidad, pero al final tan sólo una pregunta protocolaria porque cuando eres mamá tú ya no importas como importabas antes, y eso, para la mujer, no es fácil de asumir, más viniendo de un proceso en el que te has sentido, no ya la protagonista, sino casi cuasi mágica. Un proceso en el que has visto, sentido, cómo tu cuerpo se expandía haciendo hueco a otra vida. Y pasar de ahí a la nada es como caer por un precipicio. Qué menos que alguna medalla… pero no la hay, y además todos saben mejor que tú cómo hay que coger a la guaja, cómo hay que hacer para que eche el aire, cómo hay que acostarla…

Y así llegamos a la vuelta al trabajo que te tienes que tomar como un alivio o como una condena. No hay término medio porque ahora eres madre. Y si trabajas mucho serás una desnaturalizada; y si reduces tu jornada, será que dejaste salir al ama de casa que llevabas dentro. Todo un invento, porque en el fondo es más fácil reducirnos a eso: madres buenas, madres malas, madres peores, modernas, abnegadas, sacrificadas, despreocupadas, estrictas, cercanas, unas santas y todas, sin excepción, la «mamá de» como se dirigen a ti en el pediatra o en el colegio. Por eso, porque ser madre y no perder la identidad es una proeza, yo quiero felicitar el día de la madre a todas «las mamás de», y en particular a la mamá de Alicia, que se llama Fany.

via EL TRANSITO DE LAS BALLENAS

Lo que viene después

16 Mar

Sí, de lo que viene después. Eso es de lo que habría que hablar en esas clases pre- parto que, al menos en mi caso, fueron más parecidas a clases de gimnasia de los 70´s y terapia grupal. Y es que, lo que más temen la mayoría de las mujeres durante el embarazo es el momento de parir. A medida que se va a acercando la fecha, todos esos miedos que no habían aflorado hasta el momento, comienzan a aparecer. El mayor de ellos ¿vendrá el crío bien? Dan igual todos los avances, todas las ecografías en 2, 3 y 4D. Cuando estas a punto de parir piensas si todo estará bien y también, si tú lo has hecho todo lo bien que podías. Si quizás tenias que haberte cuidado más, hecho más ejercicio, comer más sano… Te entran remordimientos de todo tipo y colores… por ese cacho de chorizo que te tomaste en el vermut, por haberte puesto a pintar, con lo toxica que es la pintura, en plena mudanza… En fin, por todo lo que hiciste o dejaste de hacer. Pero lo cierto es que  da igual. Esos miedos, esa incertidumbre se pasa, básicamente porque parir, pares. Como sea. Con ayuda, sin ayuda, en casa con una matrona, con un médico, con epidural, sentándote en una pelota de goma, en 8 horas o en tres cuartos. Parir, pares.

Lo realmente importante y de lo que nunca te hablan a las claras, es de lo que viene después. Sí, de ese periodo que en las revistas naif de maternidad llaman “periodo de adaptación” para “que todos los miembros de la familia se vayan conociendo”, como si solo nos fuéramos a tomar un café.  Pues bien, ese “periodo” no es más que el post-parto o montaña rusa hormonal.

En la mayoría de webs de mamás te dirán que si durante el post-parto tienes síntomas de melancolía, cansancio o tristeza más allá de dos semanas, te has de empezar a preocupar. Incluso para eso, para el cambio físico pero, sobre todo, existencial que es la maternidad, te ponen un tiempo delimitado. No más de dos semanas, ¡señoritas! Y acojona, la verdad, leer que tendrías que estar bien cuando ya se cumple el primer mes y todavía no has encontrado la forma de sentarte porque te duele la cicatriz de la episiotomía, no consigues  sentirte descansada ni aun durmiendo siestas de una hora, tu madre os sigue haciendo la comida y vas llorando por las esquinas cada vez que en el telediario sale una desgracia.

Así que la verdad sobre el parto es que después viene el post-parto, y eso, a mi juicio, es para lo que te tendrían que preparar en las clases pre-parto. Decirte la verdad: que estarás tan cansada, tan arrasada que te sentirás frustrada por no poder estas al 100% en el momento más importante de tu vida hasta la fecha. Que cuando el crío no se agarre al pecho y esté muerto de hambre, tú te pases el día en “tetas fuera”, colgada del sacaleches y con los pezones tan agrietados que solo con el roce del sujetador te duelen, habrá un momento que tendrás que tomar decisiones que no han de pasar por la culpabilidad. No te dicen que puede que discutas con tu pareja aunque no lo hayas hecho nunca jamás, que las visitas te agobien, incluso las de la familia, que estarás irascible y al minuto simpática… Que puede que duermas por la noche o puede que no, y que eso, en días acumulados, puede hacer que se te olviden las cosas y tengas que ir pegando post-it por ahí como el de Memento, tengas menos capacidad de atención o simplemente, menos humor… Y de eso, de cómo gestionar todas estas cosas, es decir, de lo que viene después, es de lo que deberían hablar a las mujeres antes de parir. Y seguro que ninguna se echaba para atrás.

A %d blogueros les gusta esto: