Archivo | marzo, 2012

Este peluche me mira

31 Mar

Nueva incorporación (y esta sí que no tiene precio) para la Galería de peluches desgraciados y regalos poco afortunados.

Que no os ablande su mirada, porque este peluche ni es una gallina, ni es un señor con nariz naranja, ni un primo de Don Pin Pon. Este pobre peluche desgraciado es ¡¡¡una pelota con cara!!!!

Pobrecita… y los de Jané se han quedado tan anchos. Además y para más inri o grimilla, esta pelota humanoide lleva consigo, o más bien en sus adentros, una pequeña cajita con un sonido parecido a un somier viejo o una vaca agónica que se activa cada vez que el balón colisiona contra una superficie o elemento. Vamos un cuadro… pero sigamos analizando su fisionomía. Aquí el perfil izquierdo de la criatura…

Aquí el derecho…

La cosa no mejora, la pelota con cara no tiene un buen lado.

Solo resta añadir que además, este peluche no solo es desgraciado de por sí, sino que además fue un regalo poco afortunado porque, a pesar de especificar en su caja que el juguete era para un bebe de tres meses en adelante,  al niño al que  se lo regalaron ya había pasado los dos años. La solución: regalar el regalo, esta vez a mi nena que como es bebé y todavía no puede expresar su queja con palabras, no le queda más remedio que aguantarle la mirada.

Puedes mandar las fotos de tus peluches desgraciados u otros regalos poco afortunados a : nonosgustaelrosa@gmail.com

 

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Quiero pensar que Gallardón…

30 Mar

Quiero pensar que Gallardón no se ha sabido explicar…que cuando se refirió a la violencia estructural que sufrían las mujeres respecto a su maternidad no estaba hablando única y exclusivamente de la gestación y el parto. Y quiero pensarlo porque sí fuera así, si el ministro de justicia se estuviera refiriendo a lo difícil que lo tenemos las mujeres una vez hemos sido madres y a los costes familares, sociales y laborales que tiene para nosotras esa decisión, yo estaría asistiendo a un comentario revolucionario ( pues no hay político que haya abierto seriamente esta reflexión tan necesaria) con el que no podría más que estar totalmente de acuerdo.

Porque sí, muchísimas mujeres que deciden ser madres no solo se están jugando sus carreras o puestos de trabajo; no os podéis imaginar la cantidad de compañeras de clase de preparto, amigas, conocidas que me han contado como no se atrevían a coger la reducción de jornada por miedo a represalias del jefe, como renunciaban a sus días de lactancia por iguales motivos, como muchas de ellas habían llegado a su curro tras la baja de maternidad y  su mesa y funciones se las habían dado a otro. Pues como decía, muchas mujeres que decidimos ser madres no solo nos estamos jugando nuestras carreras o puestos de trabajo, también nos estamos jugando nuestra identidad social. Como nos ve la gente. Lo que se supone que éramos, ciudadanas y lo que se supone que somos después de parir: madres. Mamás, mamá-pato, madrazas, madres malas, madres peores, madres molonas, madres modernas… pero únicamente madres. Se pregunta una mujer en la tira cómica  que encabeza el blog  sobre maternidad sin dramatismos blogdemadre ¿donde habré dejado yo mi yo? Pues por ahí andará, pero seguro que no en el reflejo social, no en la imagen que después de parir tendrá de ti la mayoría de la gente.

Y eso, esa percepción social de nuestra nueva identidad, empieza antes… en el momento en el que una se queda embarazada y,  por ejemplo, es incapaz, al menos yo lo fui, de encontrar ropa favorecedora de premamá. Ropa que no parezca sacada de uno de esos catalogos por correo de los 80…Sinceramente, siempre me resultó sospechoso que todas las prendas de ropa para futuras mamás sean feas y anti eróticas… ¿dejamos de ser sexuales durante esos meses? ¿dejamos de querer vernos monas, sentirnos guapas? Ufff, eso da para otro largo, larguísimo post que escribiré otro día…

via bebesynenes

Pero volvamos a Gallardón.Porque si el ministro de justicia se hubiera referido al hablar de la violencia estructural a las convenciones sociales que obligarán a  las mujeres que acaban de ser madres a adoptar un determinado papel que las llenarán de responsabilidades no compartidas, que las convertirá en la máxima responsable de las citas del pediatra, de la elección de la ropa, de las decisiones más triviales y de las decisiones más decisivas con respecto al bebé, yo no podría por menos que estar de acuerdo con el ministro y sí, coincidiría en calificar esas expectativas sociales de violentas y agresivas. Y una mujer consciente de esta exigencia social. Una mujer que crea en la corresponsabilidad y que quiera fundamentar la educación de su hijo/a en esa premisa, tendrá que estar muy alerta para evitar caer en ese rol y dejar reducida la figura paterna en “ese señor que viene a comer a casa”.

Y bueno, si Gallardón se hubiera referido a la violencia estructural que sufren algunas madres por parte de algunos miembros de los servicios sanitarios que la tratan o bien como una niña, o bien como una neurótica, o como una exagerada o, como una simple novata… Algunos médicos, enfermeras, matronas que nunca le preguntan qué quiere o cómo lo quiere, qué opina, qué información necesita para sentirse más segura y tomar mejores decisiones respecto a su parto, a dar la teta o no dar la teta, etc… o al menos decisiones más conscientes, pues entonces yo también diría que sí, que esa  manera de ignorar a la mujer durante su embarazo puede acabar sintiendose como una aptitus agresiva para la seguridad y autoestima.

Si Gallaradon se estuviera refieriendo a lo absolutamente dificil que ponen muchísimas empresas privadas a las madres la conciliación laboral y familiar, forzando la mayoría de las veces a una reducción de jornada, lo que conlleva una reducción más que considerable de los imgresos familiares, en vez de facilitar una flexibilizacion de horario que permita a las madres ser madres sin renunciar a su trabajo… porque sí, si una saca la calculadora  compensa quedarse en casa… entonces tambien estaría de acuerdo en calificar esa rigided empresarial, sin duda, de violenta para con el ejercicio de la maternidad.

Pero, ahora bien, si Gallardón solo se esta refiriendo al parto a y a la gestación. Si Gallardón habla de la maternidad única y exclusivamente como un periodo de nueve meses, como algo que concluye una vez parimos, entonces discrepo aboslutamente. Porque no, no creo que haya presiones para abortar. No creo que la sociedad, ni las instituciones animen a las mujeres a pasar por un trago como ese. No creo que ninguna mujer que quiera ser madre se vea animada a interrumpir su embarazo por presiones estructurales. La prueba es que las mujeres estamos sometidas a todo lo anteriormente citado y ahí seguimos, trayendo bebés al mundo. La interrupcion del embarazo  es una decisión personal, fundamentada en criterios y circunstancias personales y desde luego, una decision extremadamente dificil para la mujer. Y sí, creo que tenemos derecho a decidir  respecto a nuestra maternidad. Creo que las mujeres tenemos derecho a  llevarla adelante o no, y esa decisión debe estar amparada por la ley y nosotras, arropadas por las estructuras del Estado. Ese debe ser el punto de partida en la protección del ejercicio de la maternidad: dejar que las mujeres decidan con libertad . Al menos, ese sería un síntoma de una sociedad madura y honesta.

Desde que soy mamá tengo superpoderes

27 Mar

Dice Mar Álvarez, y dice como siempre con buen acierto, que las madres somos como superheroínas. Que es parir, oyes, y a parte de crecernos los pies (esa es otra de sus teorías de la que hablaremos otro día) desarrollamos superpoderes. Paso aquí a detallar algunos de los que he podido comprobar y otros, que al parecer, según crezca la fiera iré desarrollando.

AGUDEZA AUDITIVA: Por ejemplo, nuestro oído se agudiza hasta el extremo. Somos capaces de oír frecuencias antes ignoradas. Un pequeño suspiro o ronroneo, pasillo mediante y tres tabiques de por medio, no son problema para el oído de una madre.

TELETRASPORTACIÓN: Tener un buen oído no garantiza el auxilio inmediato, de ahí que también hayamos desarrollado la capacidad de teletransportarnos. Si el crío/a está a punto de caerse, podemos desplazarnos por la habitación a la velocidad de la luz e impedir la desgracia.

SENTIDO ARACNIDO: cualquier peligro a tres metros a la redonda es detectado por nosotras. Es llegar a una habitación, bar, cafetería, tienda  o parque y ser capaces de valorar en fracciones de segundo todos los posibles peligros: esquinas de mesas, agujeros o baches en el pavimento, superficies rugosas para las caídas, sol directo… y lugares seguros y blanditos.

NI SIENTO NI PADEZCO: Mar Alvarez añade también que las madres somos capaces de soportar elevadas temperaturas. Por ejemplo, sacar un huevo hirviendo del agua. Esto no lo prueben a hacer en casa., debe de ir relacionado con lo de los pies.

EQUILIBRIO (o síndrome percha): Podemos caminar con el crío/a en cuello y con la otra mano, coger su abrigo, el nuestro, la bolsa de la compra y la barra de pan que la dependienta, aun viendo tu guisa, ha decidido no darte en una bolsa con asas… Eso con las manos, porque en esta misma situación, puedes aun utilizar uno de tus pies y mientras te manteienes a la pata coja, encender y apagar radiadores, acercarte la manta o incluso apartar el biberon para hacer hueco en la mesa.

NARCOLEPSIA VOLUNTARIA: Otro de los superpoderes que ya comenzamos a descubrir durante el embarazo es la capacidad de quedarnos dormidas en cualquier momento y en cualquier lado. Sentadas, medio tumbadas, por la mañana, en la comida… la explicación, sencilla, ir cogiendo fuerzas porque todas las del mudno no serán suficientes para la que se avecina. ¡ Menos mal que nos vamos a convertir en superheroinas!

Hoy vamos a hacer el indio: PETITBO Spring/Summer 2012

24 Mar

Vamos a hacer el indio y nos vamos a tener que ir a hacerlo a Estocolmo, porque allí es donde se fundó en 2009  la marca PETITBO; una de esas firmas caseras  hechas con mucho mimo. Ellos definen su  estilo como “nordic bohemian con un toque francés, un poco de  aire vintage y algo de rock and roll” . Y lo consiguen.

La base de sus prendas es 100% algodon  hecho en Suecia.

Las tallas van desde los 3 meses hasta los 8 años y además tambien tienen  cátalogo para mujer.

Puedes comprar en su tienda online

El elefante Rigoberto abrió brecha

22 Mar

El elefante Rigoberto abrió brecha. Algunas seguidoras de Nonosgustaelrosa ya nos han enviado otros ejemplos de peluches desgraciados y regalos poco afortunados. Aquí tenemos el primero de ellos:

En fin, poco habría que decir de este desgraciado osín si no fuera porque la vestimenta, obra y gracia de la seguidora que envía la imagen, no es que trate de romper con ningún estilismo ni crear tendencia, sino que en realidad está tratando de ocultar un corazón que pone I love you, que para mayor horror, es lo que dice el oso cuando lo apretujas entre tus manos. No se sabe que es peor… si la cara de malo del oso diciendo que te quiere o el lazo en el cuello con esa camiseta. Aysssssssss, los pelos de punta del miedo que mete.

Y siguiendo con más peluches desgraciados y llegado directamente de Marruecos….

Nos llega este camello o dromedario que, como no podía ser de otra manera, fue comprado a última hora en un aeropuerto. Esos regalos merecen sección aparte. Pobre camello, mira que es feo…

Y ya por ultimo, y en la categoría de otros reglaos poco afortunados, tenemos a esta bailarina un poco cabizbaja.

Esta pequeña muñeca, adquirida en un anticuario de la zona de Diego de León en Madrid según nos cuentan, habla por si sola. Bueno, en fin, hablar lo que es hablar, como que no va a poder la pobre porque como se puede apreciar en la foto tiene el cuello un poco chungo… casi como el de esos perros que se ponían en la bandeja trasera de los coches. Se ve que el niño/a que la disfrutó encontró más excitante desarticularla que bailar con ella. En fin, pobre soldadín de plomo, por ahí andará paseando la pena.

Puedes mandar las fotos de tus peluches desgraciados u otros regalos poco afortunados a : nonosgustaelrosa@gmail.com

Peluches desgraciados y otros regalos poco afortunados

21 Mar

Hoy en Nonosgustaelrosa estamos de inauguración. Por fin abrimos la Galería de peluches desgraciados y otros regalos poco afortunados, una nueva sección en la que puedes participar. Y es que de todas las cosas horribles que te pueden regalar nada más tener al bebé, y mira que son muchas, lo que  llamó particularmente mi atención fueron esos peluches que, directamente, parecen sacados de una fábrica de los horrores. Y no porque sean feos, que algunos sí que lo son, sino porque es como si los hubieran hecho con retazos de otros muñecos; una extraña mezcla de peluches, hombres y animales que además, en la mayoría de los casos, parecen vestidos por sus peores enemigos. Caballos que parecen vacas, conejos que graznan como un pato, ovejas con barba vestidas con petos…O sea, un desastre de peluche que, a nada que una tenga un poco de corazón, no te queda mas remedio que acoger en tu casa.

Así que voy a inaugurar la Galería, con el permiso de mi madre que fue quien me lo regaló, con el elefante que hemos bautizado Rigoberto y al que mi nena, a pesar de sus pesares, adora rechupetear.

Y bueno, aunque así en un plano general, se podría decir que  lo menos afortunado de Rigoberto es su vestimenta (vestir a un elefante y hacerlo con una camisina amarilla y unas bermudas naranjas es una putada, las cosas como son), si os fijáis con detalle podréis apreciar que lo que le hace un verdadero peluche desgraciado es que al pobre le cosieron uno de los brazos al revés.

Sí, vamos, que tiene un codo para dentro y otro para afuera. Así que en caso de querer coger algo, Rigoberto tendría la capacidad de no tener que darse la vuelta.

Puedes mandar las fotos de tus peluches desgraciados u otros regalos poco afortunados a : nonosgustaelrosa@gmail.com

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